La importancia de la esterilización

La cultura canina crece cada día en la sociedad, pero muy despacio y dejando lagunas que si no procuramos rellenar con información fiable, pueden terminar rellenándose con la aparentemente inagotable fuente de sabiduría de "los expertos de parque" y la cultura popular de "siempre se ha hecho así". Esto puede ser irrelevante en algunas cosas pero no cuando tocamos un tema muy sensible para muchos: CRUZAR A TU PERRO.

La evidencia científica está de nuestra parte y cada vez somos más las personas informadas y concienciadas de que cruzar a tu perro -consciente o inconscientemente- no es un juego: serás responsable de todas las nuevas vidas que vendrán (a veces 10 o 12 cachorros en una sola camada) y que a su vez pueden dar lugar a un sin número de camadas. ¿Cuántos de estos perros disfrutarán de un hogar y una familia?¿Cuántos terminarán en una jaula?¿Cuántos desatendidos y maltratados?¿Cuántos serán condenados a una vida de cría compulsiva para beneficio de su dueño?¿Cuántos terminarán muertos?¿Y si la historia se repite, cuántos cachorros de tus cachorros...? Es un círculo, no tiene fin si no actuamos.


Además de los beneficios derivados de evitar la cría incontrolada, evitar abandonos o vidas de pesadilla desatendidos en lo más básico -malnutridos, deshidratados, sin refugio, atados a una cadena eterna... ignorados mientras no sean una molestia, maltratados porque "sólo es un perro"- y muchas muchas muchas muertes, la esterilización supone importantes ventajas para nuestro perro tanto a nivel físico como psíquico.

Esterilizar a nuestro perro implica eliminar el componente hormonal de su día a día que puede ser causa de alteraciones de comportamiento derivados de un estrés que no pueden manejar, especialmente en época de celo. Además de prevenir multitud de enfermedades mortales asociadas al sistema reproductivo evitamos extravíos y escapadas -con riesgo de accidentes y atropello-, ya que en esos momentos el perro se guía sólo su revolución hormonal. Incluso un perro sin acceso al exterior puede verse seriamente afectado si hay una hembra en celo en las cercanías, dejando incluso de comer. La ansiedad y el estrés incontrolado que les provoca esta situación puede tener consecuencias en su estado de salud, incluso a largo plazo.

Multitud de estudios veterinarios aseveran que esterilizar tempranamente a nuestro perro o gato supone mayor esperanza de vida y con mayor calidad que un animal no esterilizado. Podréis encontrar cientos de artículos científicos en la red, yo os dejo aquí este, escrito por el veterinario Daniel Humberto Sappia, que me parece que lo explica de manera directa y clara:

Sé responsable: ESTERILIZA. Y sobre todo ¡rompe el círculo!, no compres. Adopta.

Para reflexionar...

La educación sin castigos se basa en el condicionamiento clásico pero sobre todo se basa en los corazones y la ética de personas que no entienden porqué han de castigar a su mejor amigo si -por ejemplo- tira de la correa, que están convencidas de que hay otra manera de comunicarse con sus perros que la fuerza bruta y el "yo mando aquí". Gracias a todas esas personas por enseñarnos donde está el camino. Ahora depende de cada uno de nosotros seguir la dirección correcta.

"Los perros aprenden por asociación. Cuando damos un tirón de la correa para hacer que mantenga la posición de junto o para que deje de ladrar cada vez que ve a otro perro, nuestro perro asocia al otro perro con el tirón que damos de la correa y con el dolor que esto le produce. Cada vez se estresará más y más cuando vea a otro perro y cada vez con mayor rapidez activará sus mecanismos de defensa por el aumento del estrés. (...) Esto me lleva a pensar que no existe razón alguna o excusa para castigar, corregir, ser violento, amenazar, forzar o exigir en exceso a un perro. Si hago que mis perros se estresen, el estrés hará que se enfermen. Se volverán agresivos hacia otros perros o contra las personas con mayor facilidad, porque elevan sus defensas. Puede que al final lleguen a morder a alguien." Turid Rugaas, "El lenguaje de los perros. Las señales de calma".

"Uno de los muchos inconvenientes de apoyarnos en las correcciones y los castigos en la educación es que los comportamientos no desaparecen. Quedan latentes. El perro no los ofrece porque tiene miedo a nuestra reacción, pero en nuestra ausencia estos comportamientos vuelven a aparecer sin que él pueda evitarlo." Santi Vidal, artículo "Ansiedad por separación" para la revista Perros&CIA.

"¿Por qué bendita razón tratamos a nuestros mejores amigos como si fuesen nuestros mayores enemigos? ¿Por qué razon puede alguien considerar que un perro intenta dominar a su ama al comer primero, pasar antes por la puerta, disfrutar de la comodidad de los muebles, aplicarse en los juegos de fuerza, tirar con todas sus fuerzas de la correa o hacer sus necesidades en casa? Los perros no son políticos, no son maestros de la sutileza: son directos, viven el aquí y el ahora. Si un perro quiere dominar a su amo, lo hará de forma directa. Fin de la historia. (...) La dominancia es un concepto que encontramos en la etología tradicional y que hace referencia a la habilidad de un individuo para mantener o controlar el acceso a algunos recursos. No debemos confundirlo con el estatus." Barry Eaton, "Dominancia, ¿realidad o ficción?"

Procesionaria, el peligro de los pinos


La procesionaria de los pinos (Thaumatopea pytocampa) es una oruga que habita en todo tipo de pinos, abetos y cedros del sur de Europa. Esta oruga tiene pelos urticantes que son la base del peligro tanto para humanos como para animales. El contacto con estos pelos en humanos da lugar a molestas irritaciones en oídos, nariz y garganta y produce también intensas reacciones alérgicas. En los animales, principalmente perros o gatos puede suponer un problema más serio si no se trata a tiempo, desde una leve irritación hasta la pérdida de la lengua y la muerte por inanición o asfixia si la infección afecta a la laringe. En algunos casos, la muerte es cuestión de horas.

Reconocerla es fundamental para evitar el contacto accidental con ella. Es fácilmente identificable porque forman largas filas, en procesión, una detrás de otra.


Estas orugas forman habitualmente grandes nidos en los árboles en los que pueden residir unas 200 larvas. Abril y mayo son los meses más peligrosos para nuestras mascotas en cuanto a procesionaria. El principio de la primavera es un momento clave de su ciclo, puesto que con la subida de las temperaturas (más de 10º) las larvas bajan de los árboles y se dirigen en fila india (como una procesión, de ahí el nombre común) a sus futuros nidos, enterradas en la tierra a unos diez centímetros de profundidad hasta que emergen como crisálidas ya en verano.

Nido de procesionaria

¿Cómo "pican"?
El problema aparece con el contacto, bien con la propia oruga o bien con sus nidos. Los "pelitos" que recubren la oruga son el origen de la infección. Cuando nuestro perro se acerca a olerlas puede entrar en contacto con ellas y resultar infectado. Según donde se produzca el contacto, la patología será más o menos grave, desde una irritación en los ojos o en la nariz por inhalación de los pelos urticantes a una infección oral que puede tener consecuencias muy graves. En estos casos, nuestra rapidez de reacción es clave para salvar a nuestra mascota.

Detectar el problema y actuar con rapidez
El contacto con la procesionaria hace efecto en seguida, así que el problema siempre nos surgirá al momento. Si vemos a nuestro perro inquieto, con exceso de salivación, intentando rascarse la boca con las patas. Si el contacto ha sido en la lengua, en pocos minutos aparecerá una necrosis verdosa que rápidamente irá a más. En estos casos, y siempre que le llevemos a tiempo al veterinario, los perros pierden parte de la lengua.



Si detectamos que el perro ha entrado en contacto con la procesionaria hay que lavar la zona afectada SIN FROTAR a ser posible con abundante agua caliente -que contrarresta los efectos del veneno- o agua con vinagre. Y acudir inmediatamente al veterinario de urgencias. Es muy importante no frotar la zona afecta y no dejar a nuestro perro rascarse porque los pelitos en sí no son el problema; los pelitos se clavan y en la punta tienen una minúscula ampolla con el veneno. Al frotar o rascar explotaremos las ampollitas que no hayan soltado su tóxico en el primer contacto, agravando el dolor y las consecuencias.

Como siempre, la mejor solución es la prevención. En el paseo se cambian los roles: somos nosotros quienes hemos de ir siempre alerta para que ellos disfruten con seguridad, para adelantarnos a los posibles problemas antes de que surjan. Los nidos de la procesionaria son fácilmente identificables desde lejos porque parece que mil arañas se hubieran vuelto locas tejiendo. Lo ideal es no acudir a esas zonas o, si no es posible, evitarlas en los meses más problemáticos (abril y mayo) y, si encontramos un nido, avisar a los responsables del parque o, si no hubiera, retirarlo y quemarlo con mucha precaución de no tocarlo ¡ni de provocar un incendio! 



El ejercicio Cavaletti

El ejercicio Cavaletti es un ejercicio originalmente utilizado en la doma de caballos que se ha trasladado también al mundo canino. Tiene una larga lista de beneficios y es brillante por su sencillez. Está muy recomendado para perros con problemas de ansiedad o de estrés.

El ejercicio consiste en hacer caminar a nuestro perro entre una serie de obstáculos sin tocarlos. El esfuerzo de concentración requerido hace de éste un magnífico ejercicio de estimulación mental, ideal para combatir el estrés y para perros mayores o convalecientes que no pueden realizar un exceso de ejercicio físico o no pueden salir mucho a la calle.

Cualquiera puede hacerlo, pero como todo, hay que procurar hacerlo bien para que sea un ejercicio estimulante, y no un nuevo foco de estrés para nuestro perro. ¿Cómo prepararlo? Situamos una serie de obstáculos (listones de madera, palos de fregona, ...) en horizontal vigilando que no estén a mucha altura (4 o 5 cms máximo), con una distancia entre ellos igual a la distancia entre los cuartos traseros y delanteros del perro. Con un premio guiamos a nuestro perro por el recorrido que le hemos preparado y les damos el premio al final de cada vuelta. Poco a poco eliminamos el factor "seguir nuestra mano" y les damos la chuche al llegar al final, pero sin haberlos guiado a ello (como en el vídeo de abajo). Habrá perros que para empezar a realizar el ejercicio necesiten que situemos un premio entre listón y listón.




MUY IMPORTANTE: no forzar al perro, cada perro necesita seguir su ritmo. Habrá perros que hagan muy bien el ejercicio a la primera y habrá perros que necesiten varios días para captar la idea. Siempre seguir el ritmo de aprendizaje del perro, porque al forzarles les estresamos y conseguimos el efecto contrario de lo que pretendíamos con el ejercicio.

Es importante también no alargar en exceso la duración del ejercicio. Si el perro empieza a tropezar o derribar listones es que está perdiendo la concentración y debemos poner fin al ejercicio por hoy. Dos o tres sesiones cortas son más beneficiosas que una sesión larga.

Beneficios de la estimulación mental en los perros

Un perro estimulado mentalmente no solo es un perro más sano y más feliz, sino que es un perro mejor preparado para enfrentarse a las diferentes situaciones del día a día. Un perro bien estimulado es un perro que piensa, que ha aprendido a resolver situaciones ofreciendo diferentes comportamientos y, por lo tanto, minimiza la imposición del instinto ante situaciones nuevas o imprevistas. Y esto evita muchas situaciones embarazosas y problemas del día a día.

En nuestro afán de querer que nuestros perros estén correctamente estimulados a veces nos pasamos y los sobreestimulamos y, por lo tanto, los estresamos. Encontrar el justo equilibrio no siempre es fácil por lo que, ante la duda, es conveniente consultar a un educador profesional.


Mi perro ladra cuando no estoy en casa

Un perro que ladra cuando no hay nadie es uno de los problemas más comunes y que más quebraderos de cabeza nos da con los vecinos. En primer lugar habría que buscar la causa de porqué nuestro perro ladra. Esto puede ser un trabajo ingente, porque hay muchas, muchísimas, posibilidades. Lo ideal en estos casos es contactar con un profesional que nos ayude a encontrar la causa y ponerle solución. Pero hay unas cuantas cosas que podemos hacer para intentar minimizar la molestia:

1. Exceso de estimulación visual: igual el perro está en un lugar donde continuamente ve gente moverse, perros pasar, coches, etc. Tanto movimiento puede hacer muy difícil relajarse y echarse una buena siesta. Es importante cortar esa estimulación visual con cortinas o vinilos que dejen pasar la luz pero no permitan ver claramente qué hay fuera. No es recomendable bajar las persianas y dejarles a oscuras porque tantas horas de oscuridad pueden alterarle a nivel emocional y fisiológico.

2. Exceso de estimulación auditiva: oye gente pasar, hablar, perros ladrar... y contesta. Es lógico. Le molestan y está guardando la casa, así que deja claro "aquí estoy yo". Dejar la radio o la televisión puesta (mejor la radio) amortigua esos sonidos y si le dejamos algo relajante para él como voces hablando o música suave -¡no uno de esos programas en el que se pasan el rato gritándose unos a otros!-, puede ser muy beneficioso.

Para casos más serios podemos probar a prepararles una habitación para ellos, en la que lo que ve y lo que oye esté bien controlado, por ejemplo, lejos del rellano, las escaleras o el ascensor y de la ventana más ruidosa de la casa. Con sus juguetes, una cama cómoda y la radio (¡y agua!), debería estar muy relajado y tranquilo.

En otros casos, los perros ladran cuando se hace de noche y están solos. Si trabajamos de tarde, y ahora que llegan los días más cortos, una buena idea es dejar un programador en alguna lámpara, donde suela pasar el rato, para que se encienda cuando se haga de noche y no pase tantas horas solo a oscuras.

Si además de los ladridos hay destrozos en casa, o si con estas sencillas indicaciones el problema no se resuelve, lo mejor es contactar a un profesional de vuestra zona (¡siempre un educador en positivo!) porque podemos estar ante un problema más grave.


El verano y los perros

Días largos y soleados, buena temperatura, noches muy agradables... el verano ofrece un amplio abanico de posibilidades para quienes compartimos nuestra vida con compañeros peludos. Pero hay dos puntos clave en la palabra verano: calor y chapuzones.

Hablemos del calor: los golpes de calor en perros, como en humanos, pueden ser fatales. Los perros no regulan la temperatura como nosotros, sólo sudan por las patas, y el calor para ellos es peor que para nosotros. Hay que evitar que suceda dejando las actividades más laboriosas o los paseos más largos para primera hora de la mañana (antes de las 10:00 h. en la mitad norte de la península y antes de las 8:30 h. en la mitad sur) o para última hora de la tarde. De hecho lo más recomendable dividir el paseo largo en dos y hacer uno por la mañana, cuando el perro está más descansado y activo, y otro por la tarde o por la noche para templar el cuerpo.

Si a pesar de todo el perro sufre un golpe de calor* lo primero es ayudarle a regular su temperatura. Lo  mejor es ir mojándole poco a poco con agua del tiempo, nunca agua fría, atendiendo especialmente al cuello, las axilas, las ingles, la nariz... Y llevadle a un veterinario lo antes posible. Un golpe de calor puede matar a un perro en 15 minutos. Si estáis fuera, es muy recomendable llevar por lo menos un teléfono de urgencias de algún veterinario de la zona.
*Reconocer un golpe de calor: respiración costosa y rápida, atontamiento, el perro está sin fuerzas -astenia-, temblores musculares y tambaleos, coloración azulada de la piel -falta de oxígeno en sangre-, no quiere moverse, aumento del ritmo cardíaco, alteración del color de las encías y de la salivación. Los síntomas no tienen porque aparecer todos juntos.
En verano siempre que vayamos a cualquier sitio hay que llevar agua de sobra para nuestro perro y ofrecérsela cada poco rato. Hay que procurar sitios con sombra para nuestro perro (mejor sombra natural que es más fresca) y mucho cuidado a la hora de dejarle en el coche en verano. No se le debe dejar solo más de 10 minutos y siempre con las ventanas bajadas, el coche a la sombra y mejor con agua. Los coches, y más los modernos, son casi herméticos y pueden alcanzarse temperaturas superiores a 50º en el interior.

Hay perros a los que es recomendable rapar y otros a los que raparles sólo les traerá problemas: quemaduras, dermatitis, sensibilidad. Hay que tener en cuenta que la naturaleza es más sabia que nosotros y que si tienen pelo, por algo será. Si bien es cierto que hay perros que están totalmente desubicados de su hábitat natural y es recomendable echarles una mano con las tijeras. Lo mejor es, ante la duda, consultar a un profesional su recomendación en función de la raza.

Todos estamos tentados de bañarles (con champú) en verano más de la cuenta, pero no es recomendable más de un baño a principio de temporada si veis que le hace falta. Si no le hace falta dejadlo para final de verano porque el champú destruye la grasa protectora de la dermis que les ayuda a regular su temperatura, razón por la que en ningún caso -salvo prescripción veterinaria y con el champú que el facultativo os indique- se debe bañar a un perro más de una vez al mes. O incluso cada dos meses.

Las razas de hocico corto tienen más dificultades a la hora de regular su temperatura y lo pasan realmente mal con el calor. Hay que ser conscientes de las características de nuestro perro y actuar en consecuencia. Nunca intentéis llevaros un bulldog inglés o francés con vosotros en días de mucho calor. Dejadle descansar y salid por la noche a pasear. Os lo agradecerá.


Y ahora hablemos de los chapuzones:
nadar es una de las mejores actividades que puede realizar un perro (o un humano, vale para todos). Hacen actividad física pero sin impacto en las articulaciones porque el agua amortigua la presión del peso del propio cuerpo y se elimina el impacto que genera el contacto con el suelo al correr. Nadar es un ejercicio muy recomendable para todos los perros de todas las edades. Y es casi indispensable para perros que son propensos a la displasia de cadera (rottweiler, labradores, mastines, pastores alemanes...) o al sobrepeso. Al nadar se ejercitan las articulaciones, fortaleciéndolas para hacer frente a una posible displasia futura, y además se combate el sobrepeso, el enemigo número 1 de la artrosis y la displasia.


Por otra parte, nadar es una actividad relajante pese a ser una actividad física. Muchas terapias del comportamiento incluyen la natación. Un perro que ha estado nadando sale del agua con los músculos más relajados que un perro que ha estado corriendo en un parque. Es una actividad muy recomendable para perros con mucha energía o nerviosos. Y, además, ¡se refrescan!


Embalse de Manzanal (Zamora). Apto para perros durante todo el año.
Si buscamos seguro que encontraremos diferentes sitios cerca nuestro para llevar a nadar a nuestro perro, e incluso alguno en el que nos podamos bañar con él. Procurad siempre aseguraros de que en el sitio está permitido el acceso a cánidos tanto para evitar las multas como para evitar situaciones desagradables con otras personas usuarias poco tolerantes. Si vuestro perro os acompaña de vacaciones, es muy recomendable que consultéis la ordenanza municipal del lugar donde vayáis para conocer sitios y horarios donde pueda pasear suelto.

Por último quisiera acabar este post comentando que me gustaría recopilar zonas de baño tanto de playa como de interior (no importa la provincia) que conozcáis para hacer un apartado en el blog. Podéis comentar en el post o enviarme un correo a sincastigosaprendomejor@gmail.com. ¡¡Gracias a todos!!


¿Dónde dices que vamos?



Fuente:
Golpe de calor en perros http://www.blogveterinario.com/2007/02/golpe-de-calor-en-el-perro.html

Acoger un perro

Acoger o adoptar un perro es una decisión muy importante, no puede tomarse a la ligera ni de un día para otro. Constantemente vemos en las redes sociales avisos urgentes de perros o gatos que necesitan acogida o adopción con urgencia. Si bien es cierto que siempre son necesarios hogares definitivos y temporales para los animales que no han tenido mucha suerte en la vida, hay que tener en cuenta que los impulsos son parte del problema, pero nunca de la solución.

La compra de animales por impulso es una de las razones principales para el abandono de las mascotas. No podemos comprar, adoptar o acoger a un ser vivo sin haberlo pensado mucho porque es un cambio muy importante en nuestra vida y en la de quienes nos rodean. No es una camisa, no podemos devolverla o regalarla. Hay que tener en cuenta todo lo que la decisión de tener un nuevo miembro en la familia va a suponer, porque una vez que ha salido de esa situación de urgencia, de esa jaula, no podemos permitir que vuelva a ella.


  • Hay que mentalizarse porque la acogida puede durar meses
  • Hay que pensar en los gastos adicionales que supone. Incluso con la ayuda de las protectoras, el perro será tu responsabilidad.
  • El perro puede desarrollar problemas de conducta y romper cosas. Hay que armarse de paciencia y tal vez buscar un buen educador en tu zona.
  • Durante mucho tiempo el perro ha tenido una conducta higiénica inadecuada por estar encerrado en una jaula. Al principio será así y no se le debe reñir jamás. Poco a poco lo entenderá. 
  • Si nos vamos de vacaciones y nos llevamos al perro hay que informar a las protectoras. 
  • Si nos vamos de vacaciones y no nos llevamos al perro hay que valorar dónde se va a quedar porque puede que no le siente nada bien volver a una jaula (a ellos no les importa que en la puerta ponga residencia o perrera: es una jaula). Hay residencias muy familiares, pero no es fácil encontrarlas.
  • Si tenemos otros animales, antes de acoger o adoptar otro hay que valorar que efectos tendrá sobre nuestras mascotas: nuestra primera responsabilidad es para quienes ya están bajo nuestro cuidado. Si decidimos que es adecuado, hay que presentarles antes de ir a casa. Lo ideal es que se conozcan a lo largo de unos cuantos días en una zona neutra -un parque que ninguno de los dos tenga condicionado-.


Teniendo en cuenta esto, hay que decir que las acogidas son imprescindibles. No salvas una vida, salvas dos: la del perro que acoges y la del perro que puede entrar en la protectora. Hay muchos perros que se adaptan perfectamente a tener un amigo de acogida de vez en cuando, porque es una manera de socializar y de no estar solo. También es cierto que hay perros que pueden llevar bien unas cuantas acogidas pero, si no les dejas recuperarse entre una y otra, la siguiente la pueden llevar mal.

En cualquier caso, lo ideal es que ni las acogidas ni las adopciones sean fruto de impulsos. Habladlo, pensadlo e incluso contactar con un profesional que os ayude a escoger el perro que mejor se adapte a vosotros y a vuestros animales. Evitemos que los perros vuelvan a los cheniles una vez fuera de ellos.

Las señales de calma

Turid Rugaas, la famosa adiestradora noruega, descubrió hace años que los perros se comunican entre ellos con una serie de gestos y comportamientos. A esto lo llamó "señales de calma" puesto que la finalidad de las mismas es calmarse a sí mismos o a otros.

Contrariamente a lo que muchas personas piensan, los perros son expertos en evitar conflictos. El conflicto es lo último, cuando ya no hay más opciones. Y esto es lógico desde un punto de vista evolutivo puesto que un conflicto supone un desgaste energético enorme y además, aunque gane, el sujeto puede salir lesionado lo que minimiza sus posibilidades de huir ante una amenaza o de alimentarse. Con los lobos, aunque no sean la misma especie, pasa lo mismo. Los lobos evitan a toda costa los conflictos. Si alguna vez vuestro perro se ha peleado habréis notado que después se queda "tirado". El desgaste ha sido enorme, tanto físico como mental. Incluso si ha sido poca cosa, el cuerpo estaba preparado para sobrevivir, con toda la adrenalina fluyendo por sus músculos.

Turid Rugaas estaba convencida de esto y se dedicó durante mucho tiempo a registrar lo que veía hasta que al final publicó su trabajo sobre las señales de calma. Es un lenguaje universal que manejan casi todas las especies –incluida la humana-. Es un lenguaje rico en expresiones corporales, gestos y acciones que comunica emociones, estados de ánimo e intenciones. 

Los perros hacen muchísimas señales de calma a lo largo del día para calmarse ellos mismos cuando están nerviosos, para calmar a otros perros o a nosotros, para prevenir y anticipar que todo siga bien, y como ritual de saludo ante un desconocido. La buena educación nos dice que hagamos señales de calma y que cuando el perro hace una, lo correcto es hacer otra en respuesta. Veamos alguna de las más comunes:


-          Girar la cabeza
-          Girarse
-          Describir una curva
-          Olisquear
-          Desviar la mirada
-          Dar la espalda
-          Lamerse el hocico
-          Inmovilidad
-          Moverse despacio
-          Sentarse
-          Tumbarse
-          Bostezar
-          Interponerse
-          Mover la cola
-          Levantar la pata
-          Hacer otra cosa
-          Ignorar
-          Invitación al juego
-          Acicalar
-          Chasquear la boca
-          Orinar
-          Lamerte (si mucho, es estrés)
-          Chasquear los belfos
-          Cerrar los ojos, pestañear
-          Rascar el suelo un poco –se combina con otras señales-.

Los humanos no podemos hacer todas pero sí muchas de ellas. Comenzad a fijaros en vuestros perros ante diferentes situaciones, sed educados con ellos y contestad a sus señales. La comunicación perro-humano será más fluida y el vínculo con vuestro perro se verá reforzado.





Perros de jardín, perros de piso

A diario encuentro gente que me explica que le encantaría tener un perro pero que no puede porque no tiene jardín, que le parece cruel tener un perro en un piso. Es una conversación que he tenido mil veces y que no me cansaré de tener porque, si desterrásemos esa idea, igual podríamos ayudar a nuestros perros en más de un sentido: por el propio perro y por otros perros.

Los perros de jardín
Los perros son animales familiares. Está muy bien tener un jardín y que salga y juegue y guarde la propiedad, pero un perro que se pasa el día en el jardín puede terminar muy estresado, bien porque no descanse de su función de guarda o bien porque es terriblemente aburrido oler siempre el mismo árbol, la misma piedra y el mismo suelo. No hay nadie en ese jardín excepto yo, y ya me conozco. Es aburridísimo y puede llevar a nuestro perro a desarrollar problemas de conducta de todo tipo, entre ellos los obsesivos como perseguirse la cola, mutilarse, ladrar en exceso, escarbar... Con esto el perro no busca cabrearnos ahora que hemos arreglado el césped, sino el subidón a nivel interno que le saque de la monotonía de su vida.

Un perro de jardín tiene que tener una rutina adecuada de paseos y tiene que tener sus horas de estar con su familia. Simplemente estar, sin hacer nada, ni jugar ni correr ni nada. Sólo estar, tú ahí y yo aquí.

Los perros de piso
No hay ningún problema en que un perro viva en un piso, ninguno en absoluto siempre y cuando seamos conscientes de las rutinas que necesita nuestro perro. Aunque a decir verdad eso no difiere de los perros de jardín. Igual los paseos hay que planificarlos de manera diferente para atender a las necesidades de cada perro y a su situación, pero poco más. Hay perros que salen tres veces al día. La mía por ejemplo (una perra mitad mastín de 45 kgs que, sí, vive en un piso) sale cuatro, una de ellas es un paseo largo en el que tiene tiempo de hacer ejercicio y también hacemos trabajos de estimulación mental. Todo es organizarnos un poco y ser responsables.

Tanto para perros de jardín como para perros de piso, si tienes dudas busca un profesional que te ayude a identificar las necesidades de tu perro y a planificar su rutina. Pon un poco de tu parte y dale una buena calidad de vida a tu amigo peludo.

En definitiva, con este post quiero que la gente comprenda que si se quiere, se puede tener un perro. No es cruel tener un perro, sea del tamaño que sea, en un piso si el perro tiene bien atendidas sus necesidades físicas y mentales. No hay que tener un chalet para ello, y tener un chalet no significa que podamos hacer feliz a nuestro perro. Las rutinas y las necesidades son muy similares tengas la casa que tengas.

Y hay muchos, muchísimos perros que necesitan desesperadamente un hogar temporal o definitivo. Que no se mueran en una fría jaula porque no hemos sido capaces de organizarnos o por falsas ideas preconcebidas.



Collares: amigos o enemigos

Hay muchos artículos escritos enumerando los problemas tanto físicos como psíquicos que un collar de pinchos o de ahogo pueden generar. La mayoría de la gente que usa este collar no lo hace con intención de hacer daño a su perro, sino porque le han asegurado de que ésa es la manera de corregir los comportamientos problemáticos de su compañero peludo.

Os voy a contar una anécdota de esta misma semana. Hace unos días me crucé con una chica joven que anda por mi barrio con una preciosa doberman. Había coincidido con ella más veces, y la evolución que ha sufrido su perrita me ha dejado perpleja. Una cosa es saber el daño que puede hacer un collar inadecuado y otra ver lo rápido que puede llegar a hacerlo. Hace unas 6 semanas me crucé con ella, iba yo con mi perrita y ambas intentaron acercarse a olerse. Lo normal. La chica pegó un buen tirón de la correa para impedirle acercarse a mi perrita, probablemente sin malas intenciones, puesto que todos sabemos de las exageradas reacciones que tiene la gente ante perros de raza potencialmente peligrosa. A mi se me cayó el alma a los pies al oír chillar a la doberman de dolor cuando se le clavaron los pinchos. 

Pues esta semana volví a cruzármela y la doberman ni siquiera hizo intento de mirar a mi perra. Llevaba el collar muy tenso e iban en posición de junto, pese a que la doberman apenas desviaba la mirada hacia ningún lado. Una vez más, a mi se me cayó el alma a los pies. Este tipo de collares no son buenos ni siquiera en manos de adiestradores profesionales. Pero en malas manos pueden llegar a anular tanto a tu perro que deja de ser perro. El perro vive en un estrés constante sin saber qué comportamiento va a ser el que le suponga más dolor. Y aprenden a no ofrecer comportamiento alguno para evitar cualquier daño. 

Es un camino terrible que puede llevar a tu perro a la indefensión aprendida. Y una indefensión aprendida grave puede suponer que el perro se deje morir.

En el contrapunto de la balanza os voy a contar la otra parte de la anécdota, ocurrida esta misma mañana. He conocido a un señor, ya mayor, con una perrita mestiza de buen tamaño, y me ha contado que durante un tiempo tuvo que llevar a su perra con bozal porque se lanzaba a morder a la gente. Le recomendaron métodos punitivos y no le gustó lo que oyó, estaba convencido de que no tenía que hacer daño a su perra para que ella no se lo hiciera a otra gente. No sabía nada de la educación en positivo ni que hubiera profesionales en la zona así que decidió por su cuenta ayudar a su perra con mucha paciencia y muchos premios. Le puso un collar fijo, una buena correa y se dedicó a desensibilizar todos los elementos que hacían que se activase. A día de hoy es una de las perras más equilibradas que he visto. Está perfectamente socializada y él no sabe ni donde ha guardado el bozal.

Las conclusiones están claras, ¿no?

Sin embargo no quiero terminar este post sin enumerar algunos de los problemas que suponen los collares de pinchos -incluso los que van protegidos también hacen mucho daño-, los collares eléctricos y los de ahogo. Voy a empezar por los de ahogo, ya que son los más problemáticos igual porque parecen los más amables.

Lesiones derivadas del uso del collar de ahogo o estrangulamiento:
- Glaucoma
- daños en los nervios oculares (lesiones en la vista)
- edema pulmonar
- lesiones cervicales y de espalda
- aplastamiento de tráquea
y cualquier otra lesión que se pueda derivar de privar al cerebro de oxígeno. Existe la idea de que "ya dejará de tirar", pero si el perro está activado porque algo le ha asustado seguirá tirando para escapar de esa situación. Este collar puede llevar a un perro a la muerte y, de hecho, en Inglaterra están prohibidos desde hace 12 años precisamente tras la muerte de un perro con este collar. 


Collares de pinchos y collares eléctricos:
No voy a describir los problemas que generan estos collares, os voy a lanzar una reflexión: 

imagináos por un momento que os ponen un collar de estos y que cada vez que haces algo o hablas te dan una descarga o un tirón y te clavan los pinchos. Imaginad que cada vez que levantáis una mano, cada vez que giráis la cabeza, o cada vez que os levantáis pasase esto. El perro no entiende porque ese comportamiento, que para él puede ser tan natural como para nosotros mover una mano, tiene castigo. De verdad, imaginad que vida más angustiosa, el miedo, el estrés... Poneos en su lugar y decidme sinceramente si creéis que es la solución. ¿Qué tal si en vez de castigar al perro por algo que no entiende, le enseñamos cuál es el comportamiento que esperamos de él?

Si es tu compañero, si es tu amigo, si es tu perro, enséñale.



Empecemos por el principio

El principio puede ser un cachorro o un adulto. Veamos el cachorro: un cachorro tiene una licencia especial hasta los cuatro meses (y después poco a poco, ¡es adolescente hasta los dos años!). No se le riñe, no se le corrige, da igual lo que haga. Hasta ese momento, si muerde algo la culpa no es del cachorro, simplemente no dejes cosas a su alcance que pueda morder. Es un bebé. No controla aunque sepa poner esa cara de culpabilidad que los humanos asociamos a "sabe que ha hecho algo mal" (por cierto, simplemente intenta calmarnos, no tiene ni idea de que haya hecho "algo mal"). En cuanto el cachorro aprenda las rutinas de la casa, se adaptará a ellas. Mientras, déjale.

Si es adulto: generalmente, los adultos que llegan a un nuevo hogar son adoptados. Son perros que han pasado por muchos cambios en poco tiempo. Y eso contando que hayan sido queridos y respetados antes. Igual has adoptado un perro maltratado. Sobre todo, PACIENCIA. Bastante tiene con lo que tiene, déjale que se adapte a su ritmo. Son muy listos y se les da muy bien dejar el pasado atrás. A su ritmo, todo irá bien. No le obligues a estar contigo ni lejos de ti. Se acercará cuando esté preparado. O aprenderá a estar solo poco a poco. Hay los dos extremos. Si el perro no se acerca, no es preocupante, poco a poco irá acercándose. Si es lo contrario, no te deja, tiene ansiedad por separación y está muy pesado y no mejora, contacta con un experto de tu zona.

Los perros que se han usado como "complementos", es decir, de usar y tirar, están muy necesitados de afecto, pero no hay que sobrepasarse los primeros días, incluso si lo pide. El perro tiene que aprender a gestionar su tiempo como individuo, a estar solo. Hay muchos juegos de estimulación mental especialmente indicados para ello, y las rutinas en la vida diaria son también muy recomendables.

Siempre ante la duda contacta con un profesional porque la molestia de hoy no llegará a convertirse en el problema de mañana.

Todos los perros han intentado abrir una nevera

Educar en positivo no es una quimera ni una utopía hippy ni nada por el estilo. Es una opción. Hay muchas opciones en la vida, pero unas dañan y otras no. Cada vez más se opta por las opciones que no dañan, que hablan de tú a tú al perro. Creo que todos hace mucho tiempo que dejamos atrás la teoría de que los animales no tienen sentimientos. Las personas que hayan compartido en algún momento su vida y su espacio con un animal lo saben perfectamente.

La educación en positivo juega con una base muy sencilla de la teoría del aprendizaje: todo comportamiento que se refuerza, se repite. Los comportamientos que no se refuerzan, tienden a extinguirse.

La idea es sencilla. La práctica no tanto. ¿Por qué? Porque incluso una mirada puede reforzar algo. Pongamos un ejemplo de un perro que ladra para atraer la atención de sus dueños porque se aburre. Ladra, le gritas para que se calle = tiene tu atención. El perro ha aprendido que si ladra, le haces caso. Ignorar a un perro que ladra es MUY difícil. El ladrido es molesto, los vecinos te pueden llamar la atención, no oyes ni lo que piensas... Pero si no refuerzas ese comportamiento acabará extinguiéndose. Claro que, ejem..., antes de extinguirse empeorará... no iba a ser todo tan fácil, ¿no? Me encanta una teoría de Jaime Vidal "Santi" que dice que está completamente convencido de que todos los perros han intentado alguna vez abrir la nevera. Es un comportamiento no reforzado -no ha conseguido comida- y no castigado -jamás le hemos dicho nada- que se ha extinguido.

Da qué pensar, ¿eh?

¿Qué puedo hacer si mi perro...

tiene un problema de comportamiento? ¿Tira de la correa? ¿Ladra mucho? ¿Es hiperactivo?

En primer lugar, no estresarte y no agobiarte. Sobre todo no te enfades con el perro, aunque entiendo que si llegas a casa después de un día horrible en el trabajo y te encuentras con que tu mejor amigo se ha zampado el sofá, te sulfures un poco. Mucho. Pero respira y piensa que si el perro tiene ese problema, la solución no pasa por gritarle, pegarle o castigarle. Eso sólo empeorará la situación.

Los humanos llevamos conviviendo con perros miles de años y aún así parece que todavía nos cuesta entenderlos. Si nos compramos una mascota exótica, nos molestamos en informarnos sobre sus hábitos, necesidades y particularidades. Con el perro no lo hacemos. Todo el mundo tiene perro. Parece que vaya implícito en nuestra condición de humanos saber tratar a un perro. Y así nos va.

Cogemos un cachorro, o un perro adulto, y lo situamos en mitad de nuestras vidas de un día para otro. En una casa desconocida, con gente muy grande y rara, que se mueve muy rápido y hablan a voces. Y esperamos que de la noche a la mañana sea él el que se adapte. Los perros hacen un gran esfuerzo diario por comprendernos y adaptarse. Ponen mucho de su parte. Y creo que se merecen, como mínimo, que hagamos un esfuerzo por comprenderle y ayudarle/ayudarnos a solucionar el problema.

Una convivencia perro-humano, con ambas partes en comunicación, es una de las mejores cosas de este mundo. Sólo el hecho de intentarlo dice mucho de si eres o no un buen propietario. Pero cuando por fin lo consigues es maravilloso. Hemos oído muchas veces esa frase de "sólo les falta hablar". No es verdad. Nos comunican mil y una cosas con su lenguaje. Es a los humanos a los que "sólo nos falta escuchar".

Si tienes un problema con tu perro, no te enfades. Contacta con un educador que te enseñe a hablar "perruno".

¡Hola!

Hola!
si estáis leyendo este blog es porque, como yo, amáis a los perros. He tenido perro toda mi vida aunque siempre había sido el perro de la familia. Mi Lana, la perrita más buena y dulce del mundo junto a la que crecí. Drako, mi chico, juguetón y cachorrote hasta el final, fiel compañero de mil y una expediciones.
Pero fue Syra quien cambió mi vida. Hace unos años decidimos adoptarla y llegó a nosotros con miedos y algunos traumas. Tenía muy claro que se puede educar sin tener que castigar y poco a poco los métodos en positivo fueron dando sus frutos y yo fui interesándome más y más en ellos. Finalmente el gusanillo de la educación en positivo venció y decidí formarme con Jaime Vidal "Santi" en Más que Guau (gracias Santi por abrirme mente y ojos al lenguaje canino).
La verdadera razón para decidir irme hasta Barcelona a formarme fue para conseguir herramientas y argumentos para ayudar a la gente. Digo ayudar, no concienciar y lo digo adrede. La gente cada vez quiere hacer mejor las cosas pero a veces no sabemos bien cómo hacerlas. Hay muchos "expertos de parque" en el mundo y no quería ser uno de ellos. Pero muy a menudo me encontraba con gente que me preguntaba y pedía consejos porque mi perra es muy tranquila (por cierto, eso es mérito suyo, no mío). Veía claramente que era lo que estaban haciendo de manera incorrecta pero yo no dejaba de ser otra "experta de parque". Así que decidí dejar de ser uno de ellos y ayudar a las personas y a los perros a convivir mejor.
Esa es mi función y mi pasión. Y espero poder ayudar a mucha gente y a muchos perros. Porque estoy convencida de que SIN CASTIGOS SE APRENDE MEJOR.

Gracias a todos, compañeros perrunos!!